La rutina escolar no sólo anula las expectativas de quienes aprenden, sino también mata el entusiasmo del maestro. En tales condiciones se acentúa la tendencia burocratizadora de mero y aparente cumplimiento, lo que a la larga torna el trabajo escolar y las clases, en un conjunto de rituales de obediencia, diálogos de sordos, cansancio e indiferencia.
HIDALGO Guzmán, Juan Luis; Aprendizaje operatorio, ensayos de teoría pedagógica; 1ª ed; ed. Casa de la Cultura del Maestro mexicano A. C.; México; 1992; ISBN: 968-6093-02-8; pp.13
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